miércoles, 29 de octubre de 2008
Caperucita roja y el lobo falaz (versión Mcfly)
Siempre cuando se es hijo único lo sobre protegen a uno, ¿verdad?; decía el lobo cuando de sus miedos hablaba, miraba las manchas blancas en sus garras, el nerviosismo a sido de lo peor y más cuando se mordía las garras por ello, podemos decir del problema, que no era tan grave siempre y cuando no se cruzara por su camino esa niña que siempre vestía de rojo, color que jugaba con la libido adolecente del pobre lobo confundido. Arto de esto el lobo tuvo una decisión final, tomó valor de donde no tenia se lleno de energía, autosuficiencia, ¡quería ser fuerte!, así pues que puso en su grabadora la vieja canción del ojo de tigre, la decisión era total y se dispuso a saltar el lazo para sudar sus miedos. Luego de lograr su cometido, se dispuso a enfrentar a la niña que lo intimidaba con solo mirarlo, ella era mayor así que pensaba en que podría ser atacado primero y sobre todo que se conocían desde muy niños lo que era una desventaja; frente a ella le empezaron a temblar las piernas; ella dijo: ¿listo? Si, dijo mirando la roja túnica, no había tenido ninguna contienda antes, así añadió: ¡pasito es mi primera vez!
No me adivines
Cuando me veas, no preguntes de donde vengo ni mires lo que veo, mis ojos no estarán para ti, no están para mí.
No preguntes por mis amores ni donde estarán mis temores porqué mi muro se a construido y no veras nada a través de mis ojos, ni con quien he estado, ni a quien he amado no lo sabrás, así no seré presa de tu trampa estética nuevamente, donde no quieres que se sepa nada de ti pero si saber de todos con la maldita finalidad de lavar tus penas en el orgullo del yo digo y no el que dirán!!
No diré nada de mi piel, mis amantes son, serán mías, mi amor es grande soy un prisma que conserva los perfumes en su piel, que tan solo conserva recuerdos cálidos como un volcán nevado en erupción, mis ojos arderán de verdades que no conocerás, mis pupilas no te dirán nada y juntos perderemos el tiempo en el preludio de tu curiosidad morbosa.
No me mires a lo ojos porqué te engañaran, no preguntes por mi corazón que se a repartido en miles de fracciones con dueña propia, no mires a mis ojos, ni trasgredas mi débil dignidad sentimental. Como te digo; tonta conocida mía, cuya sangre comparto, no veras nada en el espejo de mi alma, estúpida de ti que vives a través de lo que crees, te contare; no sabrás nada porqué en mis retinas no abra nada para que leas, mis ojos están cerrados esperando a que la luz llegue, entonces estarás frustrada y yo transparente como roca pensando en mi desolación…por eso el amor es ciego.
No preguntes por mis amores ni donde estarán mis temores porqué mi muro se a construido y no veras nada a través de mis ojos, ni con quien he estado, ni a quien he amado no lo sabrás, así no seré presa de tu trampa estética nuevamente, donde no quieres que se sepa nada de ti pero si saber de todos con la maldita finalidad de lavar tus penas en el orgullo del yo digo y no el que dirán!!
No diré nada de mi piel, mis amantes son, serán mías, mi amor es grande soy un prisma que conserva los perfumes en su piel, que tan solo conserva recuerdos cálidos como un volcán nevado en erupción, mis ojos arderán de verdades que no conocerás, mis pupilas no te dirán nada y juntos perderemos el tiempo en el preludio de tu curiosidad morbosa.
No me mires a lo ojos porqué te engañaran, no preguntes por mi corazón que se a repartido en miles de fracciones con dueña propia, no mires a mis ojos, ni trasgredas mi débil dignidad sentimental. Como te digo; tonta conocida mía, cuya sangre comparto, no veras nada en el espejo de mi alma, estúpida de ti que vives a través de lo que crees, te contare; no sabrás nada porqué en mis retinas no abra nada para que leas, mis ojos están cerrados esperando a que la luz llegue, entonces estarás frustrada y yo transparente como roca pensando en mi desolación…por eso el amor es ciego.
Las rodillas
Levanta la mirada y cae, simple saber la reacción física de todos nosotros, siempre hay un punto, un espacio un todo donde no exista nada, la nada reflexiva la que nos hace llorar sufrir y a veces reír, un estado de derrota pero de jubilo en donde encontramos la esperanza en el fango húmedo y asqueroso que se seca en nuestra piel dejando una mancha como una gran cicatriz.
Las formas del cuerpo nos dan la caída perfecta, pero la naturaleza es sabia y así como destruye nos enseña a construir o mejor dicho a reconstruir: el soldado, el atleta, el rico, el pobre, el afortunado y el desventurado, todos y cada uno de nosotros tenemos nuestro orgullo, el cual nos hace grandes o nos hace tener las mas grandes perdidas de nuestras vidas, el orgullo es el castigo al premio que nos manipula entre falsas verdades.
Por esto es el ser humano es perfecto, pero es ciego por que cree que su fuerza radica en el alma cuando de levantarse se trata, pero nunca hemos tenido en cuenta que cuando caemos abatidos, la primera parte de nuestro cuerpo que toca el suelo son las rodillas y de esta misma forma es la primera que se levanta y por esta reacción física inexplicable, el delgado pero fuerte hilo de la voluntad hace que cuando esto suceda levantemos de nuevo nuestra cabeza para ver lo que nos vendrá después, por esto, como cada parte de la planta pie tiene un órgano representado en cada una de sus zonas, las rodillas son el órgano de el orgullo.
Las formas del cuerpo nos dan la caída perfecta, pero la naturaleza es sabia y así como destruye nos enseña a construir o mejor dicho a reconstruir: el soldado, el atleta, el rico, el pobre, el afortunado y el desventurado, todos y cada uno de nosotros tenemos nuestro orgullo, el cual nos hace grandes o nos hace tener las mas grandes perdidas de nuestras vidas, el orgullo es el castigo al premio que nos manipula entre falsas verdades.
Por esto es el ser humano es perfecto, pero es ciego por que cree que su fuerza radica en el alma cuando de levantarse se trata, pero nunca hemos tenido en cuenta que cuando caemos abatidos, la primera parte de nuestro cuerpo que toca el suelo son las rodillas y de esta misma forma es la primera que se levanta y por esta reacción física inexplicable, el delgado pero fuerte hilo de la voluntad hace que cuando esto suceda levantemos de nuevo nuestra cabeza para ver lo que nos vendrá después, por esto, como cada parte de la planta pie tiene un órgano representado en cada una de sus zonas, las rodillas son el órgano de el orgullo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)