miércoles, 29 de octubre de 2008
Caperucita roja y el lobo falaz (versión Mcfly)
Siempre cuando se es hijo único lo sobre protegen a uno, ¿verdad?; decía el lobo cuando de sus miedos hablaba, miraba las manchas blancas en sus garras, el nerviosismo a sido de lo peor y más cuando se mordía las garras por ello, podemos decir del problema, que no era tan grave siempre y cuando no se cruzara por su camino esa niña que siempre vestía de rojo, color que jugaba con la libido adolecente del pobre lobo confundido. Arto de esto el lobo tuvo una decisión final, tomó valor de donde no tenia se lleno de energía, autosuficiencia, ¡quería ser fuerte!, así pues que puso en su grabadora la vieja canción del ojo de tigre, la decisión era total y se dispuso a saltar el lazo para sudar sus miedos. Luego de lograr su cometido, se dispuso a enfrentar a la niña que lo intimidaba con solo mirarlo, ella era mayor así que pensaba en que podría ser atacado primero y sobre todo que se conocían desde muy niños lo que era una desventaja; frente a ella le empezaron a temblar las piernas; ella dijo: ¿listo? Si, dijo mirando la roja túnica, no había tenido ninguna contienda antes, así añadió: ¡pasito es mi primera vez!
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